
(Fuente: Wikipedia)
La novela anticipa el desarrollo en tecnología reproductiva, cultivos humanos e hipnopedia que, combinadas, cambian la sociedad. El mundo aquí descrito podría de hecho ser también una utopía, aunque irónica: La humanidad es desenfadada, saludable y avanzada tecnológicamente. Se han erradicado la guerra y la pobreza, y todos son permanentemente felices. Sin embargo, la ironía es que todas estas cosas se han alcanzado tras eliminar muchas otras: la familia, la diversidad cultural, el arte, la literatura, la religión y la filosofía.
La historia desarrolla su trama en una época futura donde las personas son incubadas en tubos (en el libro lo llaman “decantación“) y predestinadas desde que nacen para pertenecer a diferentes castas: Alfas, Betas, Gammas, Deltas y Epsilones. Cada casta está destinada a realizar ciertas tareas: los Alfas son la casta superior, por lo que realizan los trabajos que requieran de más inteligencia, mientras que los Epsilones llevan a cabo los trabajos más duros y arduos. A pesar de ello, todo el mundo es feliz, porque, desde su misma concepción, los embriones han sido condicionados y, desde que nacen, a los pequeños se les realiza hipnopedia (En el libro explican que es una técnica que les repiten una y otra vez un audio con consignas y frases pegadizas) mientras duermen para convencerles de las ventajas de pertenecer a ese mundo y a sus castas; porque todas sus necesidades están satisfechas y porque en caso de sentirse mal tienen a su disposición el soma, una droga que es entregada por el Estado.
Valoración: 8/10








